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Published on junio 8th, 2016 | by Tonosone

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Purple meets Zappa.

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“Los guitarristas son muy pesaos.”

¿Sabíais que con el líquido de los botes de garbanzos se puede hacer un merengue vegano que, al parecer, no se distingue del merengue hecho con claras de huevo? Es lo que tiene internet: hay una ingente cantidad de información y no está categorizada. Por eso es tan difícil centrarse para escribir algo concreto para este blog. Bueno, por eso y porque las notas que voy dejando en un archivo para que no se me olviden, se vuelven extrañamente incomprensibles con el paso de los meses. Algunas de esas anotaciones son nombres de músicos; otras cadenas de palabras de ignota relación; alguna frase más normal hay, no lo niego… Como la que encabeza este texto: Los guitarristas son muy pesaos.

Lo primero aclarar que llevo tocando la guitarra una pila de años. No sólo eso, también soy muy pesao tocando el bajo, aporreando la batería (aunque sea de cocina) o lo que haga falta. Eso sí, todo lo que sea de soplar mal; se ve que no se respirar más que de la manera automática que impide que nos muramos por asfixia. Escrita a continuación de la frase destacada más arriba, una consecuencia lógica: “Smoke on the water”. Y me doy cuenta de que ahí está todo: un riff redondo, solos, llamas devorándolo todo, suizo público suicida, Frank Zappa, jazz, hostias como panes… Pero empecemos por el principio.

Sí amigos, ese riff fue de lo primero que uno aprendió a tocar con la guitarra. Aunque fuera una española con cuerdas de nailon. Venga va millenials, seguro que se la habéis oído a la orquesta cuando las fiestas del pueblo:

La letra de la canción es una anécdota del propio proceso de grabación del disco en el que estaba incluida, Machine head (1972). Es fácil encontrar la historia en internet. Ginebra, Suiza, diciembre de 1971: Los rockeros querían grabar el disco en el Casino de Montreux, ciudad que conocían por haber tocado en su famoso festival de jazz. Además se ve que grabar fuera de las islas les salía mucho más barato. Para poder hacerlo, alquilan el estudio móvil que los Rolling Stones habían montado en la trasera de un camión (y que cedían a otras bandas para compensar el gasto de su mantenimiento). Con ese estudio se grabaron otros discos de la época, entre ellos el IV de Led Zeppelin que incluye otro clásico de parque de toda la vida (nivel avanzado): sí amigos, “Stairway to Heaven”. Page no está muy inspirado en el solo de este directo, pequeños aprendices de estrellas de la guitarra, así que seguid dándole a la rumba calimochera en el parque, que cualquiera puede tener un mal día.

Se daba la circunstancia de que Frank Zappa estaba de gira y precisamente tenía bolo en dicho Casino. Así que Gillan, Glover, Paice, Blackmore y Lord se fueron a ver un poquito de música en vivo. El concierto empezaba nada menos que a las tres de la tarde. Encima de las tablas estaban Mark Volman y Howard Kaylan (también conocidos como Flo & Eddie) a las voces, las teclas de Don Preston y Ian Underwwood (que también tocaba el saxo), Jim Pons al bajo y Aynsley Dunbar a la batería. Buscad información sobre cualquiera de estos nombres, seguro que alguna sorpresa os lleváis. Cuando llevaban algo más de una hora de concierto, un fan alocado disparó una bengala contra el techo y el edificio se incendió. Aunque igual fue un fallo eléctrico. Zappa cuenta que se empezaron a ver chispas mientras Preston se hacía el solo de teclado del tema King Kong, que vaya usted a saber, pero qué demonios, hemos venido a jugar. Este es el audio del concierto entero, por si alguien tiene interés en saber que sonó aquella noche. El video no es especialmente interesante, así que os lo podéis dejar de fondo mientras hacéis cualquier otra actividad absurda como planchar camisas o cambiar pañales. En 01h 20’ empieza el despiporre.

En los comentarios dicen que la peña estaba fumada y por eso no cundió el pánico, lo cual dice mucho, no se si de la marihuana, del talante de los suizos o de que fuera debía hacer un frío de pelotas como para salir sin ponerse el jersuéter. A pesar de ello hubo que romper alguna ventana para evitar que la peña se asfixiase. Aquí una versión más corta de “King Kong”, aunque aviso que son diez minutazos. Pero creo que tiene interés el documento en si y la explicación del amigo Frank contando que la idea es molestar al público para obligarle a reaccionar. Ya te digo si reaccionó el colega:

Se ve que al principio no se le dio mucha importancia al asunto. Alguien hasta hizo una broma al respecto mencionando a Arthur Brown. ¿Que quién es Arthur Brown? Pues yo tampoco tenía ni la más remota idea, pero ahí va, que lo vais a flipar:

Nadie salió herido, por lo de la bengala no de lo de Arthur Brown. Pero el Casino de Montreux quedó destrozado, así que Deep Purple no podían grabar allí. Consiguieron registrar una única canción (la que luego sería Smoke on the water) en el Pavillion pero tuvieron que buscarse otro sitio para grabar, ya que se ve que montaban mucho jaleo y no dejaban dormir al vecindario. Entre las otras opciones que barajaron, se incluían un refugio nuclear, el Montreux Palace Hotel, y varios almacenes locales que habían custodiado obras de arte durante la II Guerra Mundial. El lugar definitivo fue el Grand Hotel, que quedaba alejado del centro y estaba cerrado por ser temporada baja. Que también sale en la letra de la canción, claro. Cuenta Blackmore que entre la habitación en la que grababan y el estudio móvil, tenían que atravesar media docena de puertas, bajar una escalera de incendios y cruzar un patio en el que siempre nevaba. Ahora, que salió un disco que aparte de la canción de marras tenía otras maravillas como esta:

Lazy es una de mis canciones favoritas de estos tíos y mira que tienen unas cuantas. Está bien el vídeo porque se ve de puta madre cómo se comunica la banda tocando en directo y cómo van armando la cosa a partir de elementos un tanto dispares: la intro de John Lord agarrándose a cualquier melodía y llevándosela luego a un rollo casi de iglesia, el toque bluesy de Blackmore para introducir el tema, todos los músicos acoplando ideas sobre la marcha. Una gozada de ver. Es un poco largo, pero vamos que todo eso se ve en los primeros tres minutos y medio. Luego es un no parar claro, sólo lo digo por si hay impacientes en la sala. Joder, si es que mola hasta la armónica del final… Según Roger Glover, el tema está más o menos inspirado en un tema llamado “Sleep” de Oscar Brown (que debe ser “Sleepy”).

Por su parte, Ritchie Blackmore dice que se inspiró en el “Stepping out” de Eric Clapton (y se nota):

En resumen, guitarristas copiando a guitarristas que copiaron a su vez a otros guitarristas, todos haciendo sus solos masturbatorios, que sí, que da gustico y suma ladrillos a la tradición del rock… Pero no nos olvidemos de Zappa, ojo. Un músico absolutamente genial y un guitarrista más que original. Sus influencias de la música de vanguardia (Varèse, Stravisky), su fascinación por el doo-wop, el blues más enxebre… Vamos, otros referentes y además no sólo de guitarristas. A lo mejor por eso las interpretaciones de Zappa se salen de lo corriente, aunque sea tocando encima de un pedazo de blues como este:

Pero, ¿qué fue de Frank Zappa y su banda después de Montreux? Mientras los británicos seguían con sus cuitas para grabar el álbum, Zappa había seguido la gira, a pesar de haber perdido todo el equipo en el incendio. Mientras actuaban en el Rainbow de Finsbury Park, Londres, un tal Trevor Howell le calzó una hostia a Frank por “echarle miraditas a su novia”. Se rompió una pierna, una costilla, brecha en la cabeza, cortes… No le salieron muy bien las cosas esos días, no. Ni a el ni a Trevor, que parece ser que se pasó un año a la sombra. Y a Zappa se le quedó una voz una tercera más grave y una pierna más corta que la otra.

De Blackmore a Zappa. Ambos grandes músicos, sin duda. De maneras puede que un poco exageradas para los criterios actuales, con esos desarrollos instrumentales largos y todas esas notas locas… A más de uno le parecerán ambos unos pesaos. Pero hay una sutil diferencia, que es lo que hace que Zappa no sea otro guitarrista más: la falta de respeto. ¿Os acordáis de “Stairway to heaven”? ¿Que se grabó en el mismo camión que Machine head, el disco de Purple? La calidad del sonido es un poco infame, pero es de las mejores versiones que he oído en mi vida:

¡El solo se lo hace la sección de metales y el se quita la guitarra de encima! Y justamente eso es lo esencial, que da igual lo que hagas, ¡pero hazlo divertido! Millones de chavales pensábamos que cuando claváramos los arpegios de Page, la chavala guapa del parque caería rendida a nuestros pies, cuando no se trata de eso. Porque, amigas (gracias, Dani), tocar bien lo puede hacer cualquiera, pero molar, MOLAR… Eso consiste en otra cosa. Así que vamos a romperlo todo:

Al final lo peor que puede pasar es que te rompan la cara.

Juanma Ibánez.

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